Antes de responder correos o abrir series, dedica al primer bocado una pausa silenciosa. Observa textura, temperatura y olores, y pregúntate qué necesitas hoy: energía rápida, calma o disfrute. Ese gesto entrena presencia, regula porciones y reduce la ansiedad que a menudo nos empuja a comer sin notar señales internas.
Antes de responder correos o abrir series, dedica al primer bocado una pausa silenciosa. Observa textura, temperatura y olores, y pregúntate qué necesitas hoy: energía rápida, calma o disfrute. Ese gesto entrena presencia, regula porciones y reduce la ansiedad que a menudo nos empuja a comer sin notar señales internas.
Antes de responder correos o abrir series, dedica al primer bocado una pausa silenciosa. Observa textura, temperatura y olores, y pregúntate qué necesitas hoy: energía rápida, calma o disfrute. Ese gesto entrena presencia, regula porciones y reduce la ansiedad que a menudo nos empuja a comer sin notar señales internas.