Activa subtítulos automáticos y ofrece guías con tipografías legibles y alto contraste. Cuando sea posible, suma intérpretes de lengua de señas y describe verbalmente elementos visuales clave. Evita superposiciones de audio, habla con claridad y deja pausas. Comparte materiales con anticipación y permite preguntas por escrito. Prueba el contenido desde un lector de pantalla. Si detectas barreras, invita a señalar mejoras con confianza. La accesibilidad no es un extra, es la base para que cada persona pueda sentirse parte del encuentro.
Prepara un plan B con líneas telefónicas de ingreso, versiones livianas de la plataforma y materiales descargables. Envía un resumen con horarios, enlaces y teléfonos de apoyo. Graba los segmentos esenciales para quienes se caigan y habilita un canal asincrónico para comentarios posteriores. Anima a apagar video en momentos críticos para priorizar audio. Minimiza el uso de pantallas compartidas pesadas y prueba todo con antelación. Un buen plan alternativo reduce ansiedad y sostiene la presencia, incluso cuando la señal flaquea.